
El vargán, también conocido como “el arpa de boca” o “jaw harp” en inglés, es uno de los instrumentos más antiguos conocidos por el ser humano y ha sido utilizado en diversas culturas a lo largo de la historia.
Es un instrumento musical fascinante que ofrece una gran variedad de posibilidades para expresarse a través de la música. Su singularidad y su belleza lo convierten en un elemento muy especial en el mundo de la música y en una verdadera joya para aquellos que tienen la oportunidad de disfrutar de su sonido.
Beneficios del vargán:
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Sumerge en la meditación: Sus ritmos elaborados y vibraciones poderosas sumergen a la persona en un estado meditativo y un ligero trance. El proceso de tocar el vargán calma la mente y brinda una sensación de armonía.
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Estimula el cerebro: Las ondas sonoras de vargán estimulan la circulación sanguínea del cerebro, así como la actividad de la glándula pituitaria y el hipotálamo. Esto contribuye al desarrollo de las habilidades cognitivas e intelectuales de quien lo toca.
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Revela el potencial creativo: El vargán es un instrumento ideal para improvisar, tocar de manera intuitiva y crear ritmos y melodías nuevas. No es necesario tener oído ni conocimiento musical para disfrutar tocando el vargán.
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Genera positividad: La práctica regular con el vargán ayuda a limpiar la mente de pensamientos negativos, disminuyendo la ansiedad y el estrés. Las vibraciones curativas del vargán aumentan los niveles de alegría y confianza.
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Mejora la respiración: Tocar el vargán implica el uso de respiraciones rítmicas. Esta forma de gimnasia respiratoria ayuda a purificar y fortalecer los pulmones.


Mantenimiento de vargán:
El instrumento durará mucho tiempo si se cuida adecuadamente. Sigue estas reglas simples sobre cómo hacerlo:
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Manejo cuidadoso: El vargán requiere un manejo cuidadoso y atento. Al golpear la lengüeta, asegúrese de hacerlo exactamente en el plano de su oscilación. No es necesario aplicar fuerza excesiva; es crucial mantener la medida adecuada, ya que su elasticidad tiene sus límites.
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Protección contra la humedad: Todos los varganes son susceptibles a la humedad, especialmente a la saliva. Además, la grasa de las manos puede afectar negativamente el metal. Por tanto, es recomendable lavarse las manos antes de tocar y limpiar el vargán después de usarlo con una tela seca o una servilleta.
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Mantenimiento y preparación para el almacenamiento: Estos pasos se recomienda realizarlos al menos cada dos semanas. Primero, limpia el vargán con pasta dental y sécalo completamente. Luego, púlalo con aceite de árbol de té (o cualquier otro aceite adecuado para metales). Finalmente, elimina el exceso de aceite con una tela seca o una servilleta. Estos mismos pasos son importantes para el almacenamiento del instrumento.
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Protección contra daños mecánicos: La mejor protección para el vargán es una funda rígida que pueda soportar cargas y efectos externos. La funda debe tener una ranura donde la lengüeta, la parte más frágil del instrumento, se fije de manera segura.

